Veamos cómo extender a la operación de ``complemento''. En los conjuntos usuales, un punto está en el complemento de un conjunto si y sólo si no está en el conjunto. Si vemos al conjunto como su propia función característica, tenemos que la operación complemento ``voltea'' los valores de pertenencia: A los puntos donde se tuviese un valor de pertenencia 1 el complemento les asignará el valor 0 y viceversa.
Un operador de negación es pues una función N que a cada valor
t en el intervalo [0,1] le asocia un valor N(t) en el mismo
intervalo [0,1], de manera tal que N(0)=1, N(1)=0 y que además es
una función no-creciente, es decir, si
entonces
.
Ejemplos. Las siguientes son negaciones:
.
Su gráfica se ve en la figura 9 (a).
.
Su gráfica se ve en la figura 9 (b).
Si A es un conjunto difuso y N es una negación, entonces la
composición
es el complemento de A bajo el
operador N.
Por ejemplo para el conjunto de contribuyentes mayores definido por la
ecuación (1) se tiene
Las extensiones de la negación no necesariamente poseen todas las propiedades de la negación usual.
Para todo conjunto difuso A,
Para todo conjunto difuso A,
Puesto que con la definición que hemos introducido para las negaciones,
algunas dejan de cumplir el principio de la doble negación, reforzaremos
la noción de negación. Una negación-d es una función M,
del intervalo [0,1] en sí mismo, no-creciente tal que M(0)=1 y
para cada x: M(M(x))=x. Es decir, una negación-d satisface el
principio de la doble negación por su propia definición.
Ejemplos. Las siguientes son negaciones-d:
Para cada elección de una función f con las propiedades enlistadas, obtenemos una negación-d en particular.
Por ejemplo, consideremos el conjunto de contribuyentes mayores definido por la ec. (1).
Para la función f tal que
,
cuya gráfica se muestra en
la figura 10 (a),
y
consecuentemente
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